Cada día que pasa nos encontramos con el hecho de que
nuestra vida muchas veces no es nuestra. Nuestras decisiones se basan en lo que
deberíamos hacer, lo lógico, lo correcto. Pero no se han cuestionado a ustedes mismos ¿Qué hay de
mí? ¿Mi felicidad? ¿Mis errores? ¿Mis aciertos?
Nos han enseñado a lo largo de la vida a seguir patrones, a
seguir ejemplos a formar parte de un “todo” previamente establecido, olvidándonos
de que hay mucho más allá de lo que a simple vista podemos ver.
Somos seres
individuales, poseemos sentimientos, pensamientos y gustos completamente
distintos. Tenemos el derecho de cometer nuestros errores a nuestro ritmo, de
hacer las cosas al pie de nuestra letra.Los invito a que si me leen hoy se reten a ustedes mismos a
ser honestos, pregúntense sí realmente hacen lo que les apasiona, sí comen lo
que les gusta, sí aún bailan al ritmo de su canción favorita.
Cuestiónense sí
aún sienten esa libertad de reír a todo pulmón sin importar quien los esté observando,
pero por sobre todas las cosas, analicen sí en este punto de sus vidas son esa
versión de sí mismos que soñaban ser ¿Son mejores? ¿No han alcanzado esa meta?
¡No se preocupen! Lo bueno de los seres humanos es que tenemos el total control
de nuestra vida, de los rumbos que queramos transitar cada día.
Te invito a ti a que te leas a ti mismo, a que te escuches,
te hagas feliz, defiendas tus sueños, olvides las reglas del mundo por un
momento.
Todos en este mundo vinimos a ser maravillosos ¿Y tú?
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